lunes, 23 de diciembre de 2019

NAVIDAD 2019

Acoger en familia, al Dios niño para llenarnos de fe, esperanza y amor.

“Dejemos que del asombro nazca una oración humilde: nuestro “gracias” a Dios, que ha querido compartir todo con nosotros para no dejarnos nunca solos.”
(Adnirabile signum).


Creemos en la paz del corazón y en el esfuerzo por llevar esa paz al mundo en que vivimos.

Creemos que Belén es la Casa del Pan, un pan partido, repartido, compartido, para que no haya más hambre en nuestro barrio, en nuestra ciudad, en nuestro mundo.

Creemos en los pastores que escuchan la buena noticia y dónde se encuentra el «Dios con nosotros», que salen a su encuentro y, por lo tanto, comparten lo que son y tienen con los marginados y excluidos de nuestra sociedad.

Creemos en las estrellas que ya murieron, pero que nos han dado vida y conducido a donde nos encontramos hoy, a lo que somos, a lo que anhelamos ser.

Creemos en las estrellas que continúan naciendo y nos siguen abriendo nuevos caminos, inéditas sendas a recorrer, ilusiones que prender en nuestro ojal, destellos llenos de fulgor para nuestros ojos apagados.

Creemos en la buena noticia de Jesús de Nazaret, la más profunda humanización del misterio del amor de Dios, en la alegría y la esperanza que nos infunde y, a través de nosotros, en los demás.

Creemos en ese otro mundo posible que nos animó a construir, por la dignidad y la felicidad de los seres humanos, para eliminar la injusticia, el odio, el llanto, la desilusión.

Creemos que la Navidad acontece cada día del año, cuando trabajamos por la paz y la justicia, por el amor encarnado, por una nueva humanidad más fraterna, libre, en paz. Junto a la naturaleza y el universo que nos rodean, nuestro verdadero hogar, en el que nacimos y al que volveremos, para ser de nuevo polvo de estrellas luminosas, ardientes.

(Miguel Ángel Mesa Bouzas)


 Bendición de la mesa en Nochebuena

Bendice, Señor, nuestra mesa.
Quisiéramos que el mundo fuera una gran familia .

Por una noche al menos: sin guerras, sin miseria, sin hambre, sin dolor...; y con algo más de música y alegría y mucha más justicia y solidaridad

Que este hogar, Jesús, acoja tu palabra de amor y de perdón y siempre estés tú presente. Consérvanos unidos.

Danos durante todo el año paz y trabajo.
Danos fuerzas para ser personas justas, comprensivas, entrañables, comprometidas por un mundo mejor.

Así habrá muchas “noches-buenas” y “días-buenos”.

Eres bienvenido siempre a esta casa, Señor.
Confiamos que Tú nos reúnas también un día en tu Casa para celebrar la eterna Navidad.

Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario