viernes, 16 de febrero de 2018

DECÁLOGO DEL "ACOMPAÑANTE SALESIANO"



DECÁLOGO DEL 
ACOMPAÑANTE SALESIANO

El Decálogo fue elaborado durante los últimos días de la Jornada de Espiritualidad de la Familia Salesiana (Enero 2018) y se le puso por título “Decálogo del acompañante salesiano”. Se ha convertido en una especie de regalo de las Hijas de María Auxiliadora al Rector Mayor en agradecimiento al mensaje del Aguinaldo 2018. Este decálogo es la expresión del deseo de los miembros de la Familia Salesiana de convertirse en verdaderos y efectivos “acompañantes” de los jóvenes. Por este motivo, el Rector Mayor, P. Ángel Fernández Artime, aseguró desde el principio su deseo de difundirlo en cada presencia y en todas las Comunidades Salesianas.

El Acompañante Salesiano:
1. Acompaña a los jóvenes en este tiempo favorable para el discernimiento vocacional experimentando, al mismo tiempo, la belleza de dejarse acompañar.
2. Ayuda al joven, con paciencia y amabilidad, a descubrir – escuchando la voz de Dios – que es un don y puede realizar el gran proyecto que lo espera.
3. Favorece un clima espiritual con la presencia y el testimonio humilde y gozoso.
4. Ofrece a cada uno la oportunidad de ser acompañado, dando el primer paso desde la escucha empática y valorizando la individualidad sin excluir a nadie.
5. Propone una espiritualidad unificada, viviendo una presencia auténtica desde el ejemplo de Jesús.
6. Testimonia la alegría, amando y haciendo sentir el amor de Dios.
7. Experimenta la lógica del “ven y verás” con el testimonio silencioso y coherente, que manifieste la presencia del Resucitado e invite a emprender un camino.
8. Vive la dimensión comunitaria creando una “casa que acoge” mediante la mirada, el ser, la apertura al mundo y la plenitud de vida.
9. Dedica tiempo al encuentro personal, cuidando la escucha con el corazón de Cristo Buen Pastor.
10. Mira con confianza y esperanza la vida, fiándose del Señor, caminando junto a los jóvenes y despertando en ellos el deseo de encontrarlo.




miércoles, 7 de febrero de 2018

MENSAJE DE CUARESMA 2018-PAPA FRANCISCO

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO
CUARESMA 2018
La Santa Sede ha hecho público hoy, 6 de febrero de 2018, el Mensaje del Papa para la Cuaresma 2018. Como cada año, el Santo Padre desea con su escrito “ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia”. Este año lo hace “inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (24,12)”.
«Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt 24,12)
Queridos hermanos y hermanas:
Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión»[1], que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida.
Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (24,12).
Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor. Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.
Los falsos profetas
Escuchemos este pasaje y preguntémonos: ¿qué formas asumen los falsos profetas?
Son como «encantadores de serpientes», o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren. Cuántos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer momentáneo, al que se le confunde con la felicidad. Cuántos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusión del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cuántos viven pensando que se bastan a sí mismos y caen presa de la soledad.
Otros falsos profetas son esos «charlatanes» que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos, remedios que sin embargo resultan ser completamente inútiles: cuántos son los jóvenes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de «usar y tirar», de ganancias fáciles pero deshonestas. Cuántos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen más sencillas y rápidas pero que después resultan dramáticamente sin sentido. Estos estafadores no sólo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el engaño de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos… haciéndonos caer en el ridículo; y el ridículo no tiene vuelta atrás. No es una sorpresa: desde siempre el demonio, que es «mentiroso y padre de la mentira» (Jn 8,44), presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el corazón del hombre. Cada uno de nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.
Un corazón frío
Dante Alighieri, en su descripción del infierno, se imagina al diablo sentado en un trono de hielo[2]; su morada es el hielo del amor extinguido. Preguntémonos entonces: ¿cómo se enfría en nosotros la caridad? ¿Cuáles son las señales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?
Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, «raíz de todos los males» (1 Tm 6,10); a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en él, prefiriendo quedarnos con nuestra desolación antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos[3]. Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras «certezas»: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas.
También la creación es un testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad: la tierra está envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia e interés; los mares, también contaminados, tienen que recubrir por desgracia los restos de tantos náufragos de las migraciones forzadas; los cielos —que en el designio de Dios cantan su gloria— se ven surcados por máquinas que hacen llover instrumentos de muerte.
El amor se enfría también en nuestras comunidades: en la Exhortación apostólica Evangeliigaudium traté de describir las señales más evidentes de esta falta de amor. estas son: la acedia egoísta, el pesimismo estéril, la tentación de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse sólo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero[4].
¿Qué podemos hacer?
Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, la Iglesia, nuestra madre y maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno.
El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos[5], para buscar finalmente el consuelo en Dios. Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.
El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío. Cuánto desearía que la limosna se convirtiera para todos en un auténtico estilo de vida. Al igual que, como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia. A este propósito hago mía la exhortación de san Pablo, cuando invitaba a los corintios a participar en la colecta para la comunidad de Jerusalén: «Os conviene» (2 Co 8,10). Esto vale especialmente en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Y cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pensáramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos; y si él hoy se sirve de mí para ayudar a un hermano, ¿no va a proveer también mañana a mis necesidades, él, que no se deja ganar por nadie en generosidad?[6]
El ayuno, por último, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.
Querría que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia Católica, para que llegara a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios. Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el corazón y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad, únanse a nosotros para invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.
El fuego de la Pascua
Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.
Una ocasión propicia será la iniciativa «24 horas para el Señor», que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística. En el 2018 tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo, inspirándose en las palabras del Salmo 130,4: «De ti procede el perdón». En cada diócesis, al menos una iglesia permanecerá abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oración de adoración y la confesión sacramental.
En la noche de Pascua reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del «fuego nuevo» poco a poco disipará la oscuridad e iluminará la asamblea litúrgica. «Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu»[7], para que todos podamos vivir la misma experiencia de los discípulos de Emaús: después de escuchar la Palabra del Señor y de alimentarnos con el Pan eucarístico nuestro corazón volverá a arder de fe, esperanza y caridad.
Los bendigo de todo corazón y rezo por ustedes. No se olviden de rezar por mí.
Vaticano, 1 de noviembre de 2017
Solemnidad de Todos los Santos
Francisco


[1] Misal Romano, I Dom. de Cuaresma, Oración Colecta.
[2] «Salía el soberano del reino del dolor fuera de la helada superficie, desde la mitad del pecho» (Infierno XXXIV, 28-29).
[3] «Es curioso, pero muchas veces tenemos miedo a la consolación, de ser consolados. Es más, nos sentimos más seguros en la tristeza y en la desolación. ¿Sabéis por qué? Porque en la tristeza nos sentimos casi protagonistas. En cambio en la consolación es el Espíritu Santo el protagonista» (Ángelus, 7 diciembre 2014).
[4] Núms. 76-109.
[5] Cf. Benedicto XVI, Enc. Spe salvi, 33.
[6] Cf. Pío XII, Enc. Fidei donum, III.

[7] Misal Romano, Vigilia Pascual, Lucernario.

martes, 16 de enero de 2018

ENERO. MES MUY SALESIANO

LOS SANTOS SALESIANOS DEL MES DE ENERO

Modelos de fe


"Enero propone para nuestra imitación y nuestra oración, el testimonio de algunos miembros de la Familia Salesiana ya elevados al honor de los altares y a los que queremos ver en este año como modelos de fe", señala Pierluigi  Cameroni.

15 de enero: beato don Luigi Variara



Es una figura que resalta por una fidelidad extraordinaria en los caminos inspirados por Dios, pero elaborados e incluso distorsionados por las contingencias humanas. Un salesiano misionero que vivió en Colombia durante 28 años, dedicándose a los leprosos de Agua de Dios. Transformó la tristeza del lazareto con la alegría salesiana, con la música, el teatro, el deporte, el estilo de vida del oratorio salesiano. Y, caso único en la historia de la Iglesia, fundó la primera comunidad religiosa formada por personas afectadas por la lepra o hijas de los enfermos de lepra. Fue "fundador" a partir de su realidad de "fundado" en la sumisión plena a la obediencia religiosa. Murió sometido al "exilio" pesado que lo había alejado de la entrega total de su vida a los enfermos y a su Instituto, conjugando en sí mismo la obediencia religiosa más ilimitada con la fidelidad plena a la obra que el Señor le pidió, y la sumisión a las órdenes que le impuso su legítimo Superior y que parecían sacarlo de los caminos queridos por Dios.

22 de enero: beata Laura Vicuña

Este año se cumple el 25º aniversario de la beatificación de esta adolescente, alumna de las Hijas de María Auxiliadora. Una chica joven que da su vida por la salvación de su madre, como confesó antes de morir: "Hace casi dos años ofrecí mi vida por ti, por obtener la gracia de tu retorno a la fe. Mamá, antes de la muerte ¿tendré la alegría de verte arrepentida?". Hacer todo por la salvación de la madre es la preocupación constante de Laura. Por eso intensifica cada vez más la oración, busca todas las oportunidades de sacrificio en lo cotidiano, y las lleva en el corazón como un gran secreto que sólo el Señor sabe. Y cuando en el período de vacaciones Manuel Mora, compañero de la madre, se encaprichó con Laura y hace todo por tenerla, la joven lo rechaza muchas veces con determinación y con la particular fuerza derivada de la fe auténtica. La oferta de Laura fue aceptada y la joven murió en paz después de pronunciar estas últimas alegres palabras: "¡Gracias Jesús!, ¡Gracias María! Ahora muero feliz".

24 de enero: San Francisco de Sales



Es una figura rica, una mina de sabiduría de la cual extraer, tomando como la abeja de flor en flor, algunos de sus reflexiones sobre la fe: "La fe es el rayo celestial que nos hace contemplar a Dios en todas las cosas y todas las cosas en Dios", "Digamos así: Dios es el pintor, nuestra fe es la pintura, los colores son la palabra de Dios, el pincel es la Iglesia", "La fe es la gran amiga de nuestro espíritu y puede, en buena dirección, hablar con las ciencias humanas", "La salvación está indicada por la fe, preparada por la esperanza, pero es dada solo por la caridad", "Las tentaciones contra la fe van directo a la inteligencia para inducirla a disputar, a conjeturar y a soñar" .

30 de enero: beato Bronislaw Markiewicz

Fundador de las Congregaciones, masculina y femenina, de San Miguel Arcángel. A los 18  años, Bronislao pierde la fe. "Quería adherirme a las opiniones de mis profesores -escribirá después - con la fe en Dios, perdí también la paz del alma y el sentido de la armonía interior. Fui invadido por la tristeza". En la desesperación, Bronislao recurre a los grandes escritores polacos. Movido por uno de ellos, cayó de rodillas y exclamó: "Dios mío, si existes, haz que te conozca!.. Que vea la Verdad, y pasaré toda mi vida en acción de gracias!.. Por lo tanto, estaré dispuesto a todas las humillaciones". La respuesta del Cielo fue inmediata: "Dios me ha escuchado! En un abrir y cerrar de ojos, mi alma se llenó de luz. Creo todo lo que la Santa Iglesia enseña. Hice Inmediatamente una confesión general". Pero la conversión trae consigo una dura lucha en el terreno moral: "Caí de nuevo, e incluso varias veces, pero Tú, Señor Jesús, no me abandonaste". La experiencia de la lucha producirá una fe reavivada, una caridad y una esperanza fortalecida, un fuerte deseo de vivir en la humildad, como el Beato repetía a menudo a sus hijos: "Sin humildad, sin aceptación de la humillación, al Señor Jesús no lo encontraran ni la oración, ni en el ayuno, ni en el llanto, ni en la vigilia".

31 de enero: Don Bosco

. En http://www.sdb.org/es/don-bosco están disponibles numerosos documentos e informaciones.


                                                           


domingo, 14 de enero de 2018

JORNADAS DE ESPIRITUALIDAD DE LA FAMILIA SALESIANA

36º Edición

18-21 de Enero

Las Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana 2018 se celebrarán en Turín-Valdocco del 18 al 21 de enero de 2018 y se centrará en el tema del Aguinaldo del Rector Mayor. 

La línea guía de esta 36ª edición será: “Señor, dame de esa agua” (Jn 4:15). CULTIVEMOS EL ARTE DE ESCUCHAR Y ACOMPAÑAR”.

Eusebio Muñoz, secretario del rector Mayor para la Familia Salesiana, y el responsable de la Jornada de la Familia Salesiana (GFS -2018) han iniciado los trabajos hace varios meses, han viajado varias veces a la casa madre de la Congregación Salesiana en Valdocco para organizar cada detalle de este magno evento que congrega a cientos de personas de todo el mundo, donde el Rector Mayor, Ángel Fernández Artime, presentará el Aguinaldo 2018. 

La 36° Jornada de la Familia Salesiana inicia un nuevo capítulo en Valdocco, lugar donde Don Bosco regaló el primer mensaje a sus hijos los salesianos que lo llamó “Aguinaldo”. Luego de más de cien años este mensaje se hace realidad y el Rector Mayor profundiza, anima y orienta esta realidad “un tema que toca de lleno lo más esencial de nuestro carisma”.

La jornada se celebrará en Turín – Valdocco del 18 al 21 de enero. El jueves 18 de enero inaugurará el evento el Rector Mayor, con la presencia de participantes de los cinco continentes. La primera ponencia será ofrecida por Paola Casalis, FMA, “Escuchar a los jóvenes”. Al finalizar la mañana presidirá la Santa Misa solemne Cesare Nosiglia, arzobispo de Turín. Por la tarde del primer día el salesiano Juan Crespo, presenta la conferencia que profundiza el tema del Aguinaldo: “El discernimiento y la decisión en el proceso de acompañamiento”.

El segundo día será una jornada marcada por la pregunta: ¿Cómo se sienten escuchados y acompañados los jóvenes de la Familia Salesiana? Para iniciar el día el salesiano Michal Vojtas, presentará “El arte salesiano del encuentro, el acompañamiento y el discernimiento” y el día concluirá con una Velada lírico-musical en el inicio del 150 aniversario del Santuario de María Auxiliadora.

Esta 36° JFS será trasmitida en directo por streaming por la página del Facebook del ANS facebook.com/agenziaans para todo el mundo salesiano.

Fuente: http://salesianos.edu/Articulos/10010/1/1/36-Jornada-de-la-Familia-Salesiana-en-Valdocco-todo-preparado



viernes, 12 de enero de 2018

COSTA RICA. HDB NO TIENE FRONTERAS

NUEVOS HORIZONTES PARA HADB

Durante estos día navideños han venido desde Cartago (Costa Rica)  un matrimonio de Salesianos Cooperadores, para conocer de cerca el Movimiento Salesiano Hogares Don Bosco y con la intención de iniciarlo en su país.


El día 8, fueron recibidos en Madrid en la Sede de Salesianos Cooperadores en una reunión extraordinaria, desde allí han continuado ruta para conocer la vida de Hogares Don Bosco: Cartagena, Úbeda, Sevilla,... 


Bienvenidos hermanos Priscilla y José Alejandro.  Vuestro testimonio y compromiso, nos animan a seguir abriendo caminos en la Pastoral Familiar Salesiana.Que Dios os bendiga en esa Misión que habéis iniciado. Que Don Bosco y María Mazarello os ayuden. Y que María Auxiliadora os proteja.





jueves, 4 de enero de 2018

viernes, 22 de diciembre de 2017

FELICITACIÓN NAVIDAD 2017



Que Dios con nosotros, os colme de bendiciones y acompañe cada momento del 2018  
Que juntos sigamos creciendo como familia y al servicio de los jóvenes-familias.